Las Universidades puestas en evidencia

Lo que está intentando hacer la Universidad de Burgos al organizar la anunciada Jornada sobre el Gas-pizarra del día 21 de junio, es algo bastante más frecuente de lo que sería deseable. Recientemente un informe sobre el gas no convencional realizado en la Universidad Estatal de Buffalo (New York) ha motivado una intensa polémica sobre la financiación del mismo y sobre la colaboración de la Universidad favoreciendo los intereses de las grandes corporaciones involucradas en la explotación del gas pizarra.

Al parecer la implicación de las Universidades en la polémica sobre la extracción del gas pizarra por medio de la fractura hidráulica con la elaboración de informes y estudios y con la organización de jornadas divulgativas, interviniendo a favor de unas técnicas extractivas con grandes riesgos y con peligrosas consecuencias medioambientales, responde a la estrategia diseñada por las grandes corporaciones y analizada en profundidad en “Las Reglas de Oro” de la Agencia Internacional de la Energía (IEA).

Jim Holstun, un profesor de la Universidad Estatal de Buffalo, ha denunciado recientemente que el informe sobre la fractura hidráulica elaborado en su Universidad “refleja los intereses de las compañías de gas, no el rigor académico.”

Mireya Navarro analiza este asunto en sendos artículos publicados los días 11 y 12 de junio en el diario The New York Times. En ellos se hace eco de la polémica surgida en torno al mencionado informe redactado por el recientemente creado “Institute on gas Drilling” en la Universidad Estatal de Buffalo, en New York. Son varios los profesores de diferentes materias de la propia Universidad los que se preguntan de dónde ha salido el dinero con el que se ha creado dicho Instituto y con el que se ha financiado el Informe publicado el pasado 15 de mayo.

Este Informe ha dado lugar a diversas acusaciones de parcialidad contra la Universidad y a la preocupación de algunos de los miembros de su comunidad académica por la imagen de su Universidad.

Este Informe en el que se afirma entre otras cosas que la supervisión del Estado ha hecho más segura la extracción de gas natural, está causando un gran alboroto tanto en el campus como fuera de él. Estos días se escuchan diversas voces críticas que argumentan que el recientemente creado Instituto responsable del informe tiene un sesgo hacia los intereses de la industria y que podría socavar la reputación de la Universidad.

Un grupo de profesores y estudiantes de esta Universidad denominado “Coalition for Leading Ethically in Academic Research”, ha hecho un llamamiento para que se realice una investigación en profundidad sobre la génesis del Instituto que publicó el informe sólo unas pocas semanas después de su creación el pasado mes de abril.

“La controversia en esta Universidad, un importante centro de investigación con la mayor matrícula de la Universidad Estatal de Nueva York, con 28.600 estudiantes, surge por una preocupación generalizada en el mundo académico acerca de la influencia cada vez mayor del dinero de las empresas en la investigación y en la disminución de las subvenciones gubernamentales”, afirmaron.

Si se leen con calma los artículos publicados en el New York Times se pueden apreciar las numerosas coincidencias con lo que está ocurriendo en la Universidad de Burgos. Profesores e investigadores universitarios colaboran con la industria del gas como profesionales y utilizan su prestigio académico y el nombre de la Universidad en la que desarrollan su actividad académica en beneficio de sus intereses particulares y de los intereses económicos de las compañías que les financian.

New York Times, 11 de Junio de 2012

New York Times, 12 de Junio de 2012

Estudio de la Universidad Estatal de Buffalo

Un detallado informe publicado por un organismo independiente, “Public Accountability Initiative”, pone en evidencia la conexión de los autores del mencionado Estudio con la industria, la falsedad de ciertos datos incluidos en el mismo, así como la utilización de párrafos enteros copiados de un informe pro-fracking del “Manhattan Institute”, y  deja claro que se trata de un panfleto propagandístico de la industria.

PAI-UB shale play. distorting the facts about fracking (Public Accountability Initiative)

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2 respuestas a Las Universidades puestas en evidencia

  1. escandalo dijo:

    NEW YORK (Reuters) – The city of Buffalo, New York, banned the natural gas drilling technique of hydraulic fracturing on Tuesday, a largely symbolic vote that demonstrates concern about potential harm to groundwater from mining an abundant energy source.

    The city council voted 9-0 to prohibit natural gas extraction including the process known as “fracking” in which chemicals, sand and water are blasted deep into the earth to fracture shale formations and allow gas to escape.

    http://almacennuclear.wordpress.com/2011/11/01/la-ciudad-de-buffalo-en-nueva-york-ha-prohibido-extraer-gas-mediante-fractura-hidrahulica-fracking/

  2. Pingback: Propaganda pro-fracking con disfraz académico « shale gas españa

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